Libertad es siempre la libertad del que piensa distinto.


Rosa Luxemburgo

martes, 9 de septiembre de 2008

Crimentales y "El manifiesto educativo".

Llegué a la Editorial y al blog CRIMENTALES casi por casualidad, siguiendo el hilo del libro El manifiesto educativo de Íñigo Flórez de Losada.

Día tras día, millones de niños a lo largo y ancho del “mundo civilizado” occidental son obligados o coaccionados a pasar horas y horas sentados sin moverse, sin poder jugar ni relacionarse libremente, y sometidos a una rígida programación sobre lo que tienen que aprender en cada momento de sus vidas.
La mayoría de la gente acepta esta situación como si se tratara de algo natural e inocuo, pero ¿qué consecuencias reales tiene sobre las vidas de las personas? ¿de qué manera afecta a nuestro desarrollo y a nuestra salud mental? ¿de veras se trata de un sistema efectivo de aprendizaje? ¿es realmente necesario quitarle o coartarle la libertad a un niño para que pueda aprender lo que necesita en su vida?
De forma clara, directa, y asequible para todo el mundo, Íñigo Flórez de Losada nos explica en este manual los graves errores que nuestra sociedad, a través del Sistema Educativo, comete en su trato hacia la infancia y la adolescencia humanas. El mensaje es sencillo y concluyente: Devolver la libertad a los niños es un paso imprescindible para hacer de este mundo un lugar mejor.
Como complemento, el libro cuenta a modo de prólogo con el testimonio de Mathew Appleton, que trabajó y vivió durante nueve años en la ya legendaria Summerhill school en Suffolk, Inglaterra, donde durante décadas se han venido aplicando con éxito los mismos principios que se exponen aquí, y donde, al igual que en otros proyectos similares en diferentes partes del mundo, se ha demostrado que funcionan.



El manifiesto se compone de diecinueve partes, cada una de las cuales se vertebra alrededor de un concepto clave:

1.-El sistema: El precio que pagan los estudiantes por someterse a las veleidades del sistema es la pérdida de su libertad, de su propia capacidad de decisión y, lo peor de todo, de su propia infancia..
2.- Necesidad e importancia del juego: Al no permitir que los niños jueguen, les hacemos creer que jugar es malo. Eso les hace creer que sus instintos naturales y ellos mismos son malos. Y eso les crea un tremendo conflicto muy difícil de detectar y de resolver. A medida que crecen, les vamos robando a los niños su tiempo de juego. A eso le llamamos escolarización..
3.- Miedo y represión: A los niños se les amenaza constante y enérgicamente con que, si no estudian y no aprueban, no van a ser nada el día de mañana o que se van a morir de hambre. Desde muy pequeños los estamos implantando toda clase de miedos para que obedezcan. .
4.- Arrogancia: El mundo occidental es presuntuoso, insolidario y vano porque está siendo educado en esos valores. Esos valores no se enseñan en las asignaturas, los adquieren los estudiantes por el mero hecho de estar presos dentro del sistema.
5.- Humor: La salud mental de un niño es directamente proporcional a lo bien que se lo pasa y a cuanto disfruta de la vida. Exactamente igual que ocurre con la salud mental de los adultos.
6.- Verdades y mentiras: La educación tradicional, basada toda ella en engaños y mentiras supuestamente científicas, produce adultos que mienten de forma crónica y compulsiva.
7.- Energía: Los niños se hacen vagos en la medida en que, de forma continuada, les obligamos a inhibir y reprimir sus energías. Y esto solemos hacerlo de tres maneras entrelazadas entre sí: la primera es no dejándoles jugar; la segunda es obligándoles a estudiar cosas que no quieren estudiar; y la tercera es impidiéndoles aprender lo que ellos quieren aprender. Cualquiera de ellas es mala, la combinación de las tres es fatal.
8.- Tiempo: Agobiar a los estudiantes con asignaturas, temas y materias, poniendo plazos y fechas fijas para que se examinen y aprendan, es la obra maestra de un demente.
9.- Confianza y participación: Cuanta más confianza tengamos en el niño, mejor dejaremos que se eduque el sólo.
10.- Planes de estudio: Los niños saben naturalmente lo que quieren aprender, pero se confunden y dudan de sí mismos cuando los adultos les decimos que, antes de parender lo que ellos quieren, tienen que aprender lo que nosotros queremos que aprendan. Eso, lo único que hace, es poner ahí un océano insalvable que separa y aleja a la persona de sus propios intereses e ideales.
11.- Exámenes: Fomentar en los niños la idea de la competitividad es fomentar la idea artificial de que unos están destinados a ganar y otros a perder. Y mientras sigamos dramatizando y poniendo en escena esa forma de pensar seguiremos teniendo una enorme cantidad de perdedores, ya que el sistema está diseñado para que ganen solo unos pocos elegidos.
12.- Enseñanza individualizada: La enseñanza no acepta el hecho de que los estudiantes sean diferentes unos de otros; por eso intenta inútilmente tratarlos y medirlos a todos bajo el mismo rasero y bajo los mismos parámetros. Eso demuestra la gran ignorancia en la que está sumida la enseñanza.
13.- Datos: Los niños no dejan de aprender por un acto de voluntad, sino porque caen abatidos por la maraña tan enorme de datos, con los que son diariamente bombardeados en el aula de clase.
14.- Teoría y práctica: Para los niños la práctica es anterior a la teoría. Los niños aprenden las cosas practicando con ellas. Aprenden un idioma, o dos a la vez, a base de escuchar y de hablar, sin necesidad de estudiar ninguna teoría. Aprenden a montar en bicicleta o a tocar el piano de la misma forma. No necesitan teorías para aprender.
15.- Resultados: En una educación represiva y/o competitiva como la nuestra, el estudiante más sumiso suele acabar convirtiéndose también en el más represivo. El estudiante modelo es sencillamente un siervo del sistema.
16.- Fracaso escolar: La educación clasifica a los estudiantes en buenos, malos, y del montón. Esa manía clasificatoria tiene dos aspectos relevantes a destacar: Uno es la propia actividad compulsiva de tener que clasificar a los estudiantes en categorías, y el otro son los parámetros tan aleatorios y desastrosos que se utilizan para llevar a cabo tales clasificaciones.
17.- Control y manipulación: Los seres humanos nacemos sinceros y honrados. Es la educación que recibimos la que se encarga de convertirnos en unos manipuladores.
18.- Un mundo mejor: El primer requisito que hace falta para cambiar algo es la voluntad de hacerlo. Lo demás viene rodado.


Me gustó la presentación del libro y me gustó el blog.
Tienen enlaces a algunos vídeos interesantes (el de "Petroleo, humo y reflejos" por ejemplo es muy recomendable)
Me gustó encontrar a Casilda Rodrigañez cuando expone unos interesantes párrafos extraídos de su artículo "La maternidad y la correlación entre la líbido y la fisiología".
Y me gustó conocer a uno de los personajes más interesantes de nuestros tiempos: Masanobu Fukuoka, que habla de sanar la tierra. Así que sólo me quedaba... recomendarlo a mis amigas.

5 comentarios:

MartaSada dijo...

Recogemos la recomendación!! muchas gracias, lo miraremos con calma y comentaremos, jeje.Un beso!

amigos homeschoolers dijo...

Anda, yo llegué a esa página, etc, por un artículo de Miri, de ACC. Si es que el mundo virtual es un pañuelo...

Besos

Airenita dijo...

Ay, Azu, un poco más y empiezo a creer en telepatía. ;-)))
Marta, hoy descubrí más cosas aún. Hay mucho material.
Besos a las dos.

Mar dijo...

Muchas gracias! tan solo he podido dar un vistazo y me ha gustado mucho. Un petó

Airenita dijo...

http://www.decrecimiento.es/index.php?c=n.php&id=699&paraula=masanobu&paraula2=fukuoka